Como se recuerda, la Embajada Cultural Ruta Inka, organizó la Ruta Maya 2011 – En busca de Chichén Itzá, de la mano con las embajadas y consulados guatemaltecos y salvadoreños, que decidieron promover la participación de estudiantes indigenistas de diversos países del mundo, para que transitaran con paso firme por las sendas de la revaloración de la cultura de los pueblos originarios que los acogieron en El Salvador, Guatemala, Honduras y la península de México. Aquel 2 de julio del año 2011, ellos comenzaron sus actividades en el pueblo de Izalco, rindiendo homenaje a los más de 25 mil campesinos que fueron masacrados por el presidente militar Maximiliano Hernández en el año 1932, en el marco de la insurrección indígena más grande del país. Nueve años después, la Ruta Maya vuelve para quedarse, pero esta vez las circunstancias no son las más propicias. Al no obtenerse el respaldo del gobierno salvadoreño se decidió inaugurar esta nueva edición, en el campus de la Universidad San Carlos de Guatemala y de otro lado, en el contexto de políticas antimigratorias condicionadas por el presidente norteamericano Donald Trump, se les denegó la visa a muchos de nuestros participantes seleccionados. Como en el poema del inmortal César Vallejo: “Son pocos, pero son”. Hablarán fuerte por los ausentes y llegarán con todas sus fuerzas a Yucatán. Al conocer esta situación, antiguos expedicionarios de la Ruta Inka iniciaron la difusión de nuestra convocatoria para que sean muchos los que culminen la travesía en México. Es el caso de Andrea Guerrero, que hizo los arreglos para que la prestigiosa Universidad Nacional de Colombia, propicie la adhesión de sus estudiantes con intrepidez viajera. Ver más.