Como es de dominio público, la Ruta Inka nació a inicios del presente siglo, cuando bajo el impulso de los alcaldes de Machu Picchu y los del Valle Sagrado de Urubamba, junto a nuestra comunidad universitaria representada por la Asamblea Nacional de Rectores del Perú (ANR), pusieron la primera piedra fundacional de esta Embajada Cultural. Posteriormente brindaron su adhesión las universidades ecuatorianas agrupadas en el entonces Consejo Nacional de Educación Superior (CONESUP) y numerosas corporaciones edilicias y gobiernos regionales de Bolivia, Ecuador y Perú, con cuyo apoyo y participación, se movilizaron por el gran Tahuantinsuyo, alrededor de un millar de expedicionarios provenientes de países tan alejados como Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Indonesia, Marruecos, Túnez, Estados Unidos de Norteamérica, Chipre, China, Grecia, entre otros; aunque en mayor medida de nuestra América Latina y Europa.

Si bien se recibió el apoyo de los gobiernos de BoliviaEcuador y Chile en las administraciones de Evo Morales, Rafael Correa y Michelle Bachelet respectivamente, el gobierno del Perú no brindó el apoyo esperado y denegó todas las peticiones orientadas a su reconocimiento oficial, lo que llevó a sus fundadores a adoptar la decisión de establecerse en Mesoamérica, para iniciar los esfuerzos conducentes a la institucionalización de un nuevo programa de encuentro intercultural al que se le denominó Ruta Maya. Para el efecto, luego de una Ruta Inka 2010 – Al encuentro de los Mayas liderada por Bolivia y Guatemala, se organizó una Ruta Maya 2011 – En busca de Chichén Itzá. Más recientemente se revitalizó este programa con la organización de la Ruta Maya 2019 – En el Año Internacional de las Lenguas Indígenas, que terminó con gran éxito bajo la conducción académica de la tricentenaria Universidad San Carlos de Guatemala, como acto preparatorio de una gran travesía continental Ruta Maya 2021 – En busca de nuestros orígenes, que tal como se anunció desde la Cámara de Diputados de México, debía inaugurarse el 21/06/2021 en el Templo Mayor de Tenochtitlan de la ciudad de México, para clausurarse el 21/09/2021 en el Templo de Kalasasaya (Tiahuanaco – Bolivia), la que lamentablemente, con el advenimiento de la pandemia COVID 19 se tuvo que suspender su ejecución hasta que se den las condiciones adecuadas.

En el actual contexto electoral que atraviesa el Perú, se espera que los candidatos a la Presidencia puedan enmendar la falta de apoyo a la cultura y visibilidad de los pueblos originarios que representa la Ruta Inka. Diversas comunidades enclavadas en los Andes, que le han encontrado mérito a nuestras expediciones, han estimado la conveniencia de emplazar a los candidatos a la Presidencia del Perú, para que antes de otorgarles su voto, se pronuncien sobre el apoyo que requiere esta Embajada Cultural. Si se obtiene un ofrecimiento público de apoyo de los aspirantes al Palacio de Gobierno tendríamos una Ruta Inka 2022 – En busca de la sabiduría del gran Tahuantinsuyo, que inaugurándose el 21/06/2022 en Cajamarca, se clausuraría en Machu Picchu el 31/07/2022, luego de visitar a sus pueblos aliados en Perú, Ecuador, Chile y Bolivia. Ver más