En tiempos pretéritos, antes que llegara la cultura individualista occidental a estas tierras, una de las instituciones que regía la sana convivencia era el Ayni. Más que una palabra quechua que significa cooperación y solidaridad recíproca, era una forma de vida de nuestros antepasados que se manifestaba bajo la forma de ayuda mutua y reciprocidad. Es pues mérito de los pueblos originarios el reconocer como una práctica obligada y necesaria, la cooperación en la vida del ser humano en todos los niveles. Y para rescatar del olvido a este Ayni, nuestros aventureros expresarán su gratitud ofreciendo sus más brillantes dotes artísticas, deportivas, literarias y académicas, en reciprocidad por las atenciones recibidas. Es el caso de la expedicionaria paraguaya María Sol Segovia, quien enternecida por el esmero con el que aguardan a la Ruta Inka diversos pueblos indígenas, presentará toda la fuerza de su expresión deportiva que ha exhibido en sudamericanos, panamericanos y torneos mundiales de Taekwondo, en los que ha alcanzado su consagración como campeona panamericana de este deporte que simboliza los mitos, héroes, hechos y el espíritu de la historia coreana. Ver más