No son pocos los expedicionarios que recuerdan con un gran sentimiento de gratitud a los pueblos que los recibieron con gran esmero en los parajes más recónditos de nuestra Abya Yala. Es el caso de Mauricio Ravelo, un expedicionario ejemplar que vistió la camiseta de la Ruta Inka 2010, aquella travesía continental que recorrió nuestra América Latina desde Bolivia hasta Guatemala. Ahora, convertido en un profesional de las comunicaciones en la prestigiosa Universidad Nacional de Colombia, viene socializando el llamado de la Ruta Inka 2016, para que más jóvenes altruistas acudan al llamado de los pueblos originarios de los andes. Pero los aventureros que llegaron desde el otro lado del Atlántico, tampoco permanecen ajenos a su compromiso de engrandecer esta Embajada Cultural. Para mayores detalles podemos mencionar a Mariem Mejri, una tunecina que vino a la Ruta Inka 2015 y se marchó con recuerdos para la vida, prometiendo volver. Antes de partir, en declaraciones que concedió a la cadena Telemundo, explicó que le ha surgido un compromiso muy grande con los pueblos indígenas de Bolivia y Perú que lo acogieron con gran afecto, por lo que al despedirse del Presidente Evo Morales, le prometió volver para ponerse al servicio de sus pueblos, en su condición de ingeniera química (con énfasis en producción petrolera). A su paso por tierras europeas, Mariem concedió declaraciones a una revista digital de Italia, explicando los alcances de la Ruta Inka 2016, que pretende movilizar jóvenes de todo el mundo a lo largo y ancho del antiguo Tahuantinsuyo. Ver más